martes, 7 de junio de 2011

Yield

Para qué tenerte miedo, si sólo te tengo cuando no estás? Dichoso aquel que no teme al final, dichoso aquel que, sin olvidarte, no te tiene miedo. Dichoso yo. Que vivo y viviré tan bien que temblarás cuando vengas a recogerme.

Y la muerte no tendrá señorío.
Desnudos los muertos se habrán confundido
con el hombre del viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios,
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
y la muerte no tendrá señorío.

sábado, 14 de mayo de 2011

Don't wake up yet

·Dream·
-Ahhhhh
-Hm?
-I had a nightmare where everyone talked in REM lyrics.
-Shhh... that was just a dream. (...) Just a dream...

jueves, 28 de abril de 2011

Panorámica


No sé qué planeas, pero no tengo ganas de madurar. Eso para las frutas. Créeme, quiero volver a ser como antes. Cambiar, progresar, sí, pero ser el de antes. Me siento desplazado dentro de mí. Quiero volver a piratearte, universo. Sí, universo con minúsculas, porque las mayúsculas se las llevó el chico de antes. Que no podrás conmigo, insulso cacho de eternidad, no hay nadie más eterno que yo. No tenerte miedo, en ninguno de tus aspectos, eso me hacía feliz. Sentirme desplazado dentro de ti.

Y ahora tengo miedo de mí mismo.

Seamos niños otra vez. Juguemos a ser fantasmas. Cuando las historias de más allá del arco iris dieron la vuelta al mundo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Voilà


Son las cinco

Es una tarde de verano, el cielo anuncia tormenta, y unos ojos aguamar sonríen al viento. Mikel baja las escaleras de dos en dos consciente de que a cada paso que da la ciudad es algo más alegre. Como si caminara sobre un piano, pinta el mundo con su melodía.

La misma que le hizo bailar tiempo atrás. Aquella, que ha guardado en su memoria como si fuera la receta mágica del elixir de la felicidad. Saluda al sol, respira hondo, y sale a la calle.

miércoles, 14 de abril de 2010

Entropía


Un sistema, dicen, siempre recurre al estado más desordenado. Donde menos energía utilice, y donde menos ordenado esté. Y parece traducirse muy bien a lo que veo.

Las posibilidades de encontrarse un sistema ordenado son las mismas que encontrarse una baraja de cartas ordenada una vez barajada. Las mismas que tirar un puzzle al suelo y montarlo. Las mismas, que si recortáramos palabras y las dejáramos caer se ordenarían para crear historias.

Y ése es el problema. El ser humano recurre al sistema menos ordenado y en el que menos energía utilice. Llámalo democracia, o como sea, pero nunca encontrarás una sociedad que satisfaga a todos. Libertad, es lo que quieren. Libre albedrío.

Lo que se traduce a desorden, a caos. Y volvemos a lo mismo.

Podríamos tener una sociedad supercontrolada, meticulosamente construida, que no llegaríamos a ese orden que todos quieren.

Y ése es el problema.

O no.

Como dejar caer palabras y que se ordenaran para crear historias.

viernes, 12 de marzo de 2010

Madrugada


Casi las doce. Sé que hace mucho que no paso por aquí.
Sólo vengo a quitar el polvo.
De madrugada. De esas noches de no dormir. De todo lo que he dejado atrás y todo lo que me queda todavía. De esos sueños que son casi reales. De esos recuerdos, que al fin y al cabo, son mi vida.
De esos recuerdos, que guardo bajo la almohada.
Que sólo vengo a quitar el polvo.
^.^

domingo, 8 de noviembre de 2009

Domingo

Domingo. Miro por la ventana, y sonrío. Cada gota de agua, helada, y fría, me recuerda a Bélgica, me recuerda a aquel verano, me recuerda a las noches despejadas y frías, a todo lo que perdí, y todo lo que he ganado. Me recuerda a esa canción. Esas gotas, son el preludio del invierno. Esas gotas, es lo que me hace sonreir esta mañana de domingo.
Aunque tenga la agenda a rebosar. Aunque no haya horas en este día. Aunque sepa que todo aquello no volverá, sonrío, porque algún día lo encuentre. Por todo lo que he ganado.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Blowing in the wind

Me gustaría poder volar como los pájaros. Dime, ¿ Por qué no puedo hacerlo yo ?

Claro que puedes. Solamente tienes que dejar lo convencional a un lado, olvidarte de lo imposible, ir más allá de la palabra, ir más allá de lo real.

Entonces se metió la mano en el bolsillo y pareció darle algo, que después envolvió entre sus manos, con sumo cuidado, con miedo a que se rompiera.

Ahora que tienes la música, ya puedes volar. Ahora que tienes la música, ya puedes ir más allá del cielo. Ahora que tienes la música, ya puedes soñar.

Al humano le costó entenderlo, y todavía hoy hay algunos que no son capaces de soñar, no son capaces de sentir, cada nota en cada centímetro de su piel.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Siete notas

`La Ciudad de Chocolate´

Vuela el tiempo, tan rápido como el halcón que persigue a su presa. Y esta, desconfiada, ingenua, sigue caminando sobre sus pasos bajo el sol, bajo la rapaz.
Se esfuma, como ese cachito de papel que se quemó una vez, esperando que aquel deseo se cumpliera, esperando que el humo lo llevara más allá. Haciéndole señales al artífice de sueños.
Siete notas, nada más, siete notas necesita el artífice para crear un sueño. Siete notas, que se esfuman con el viento.
Y hasta que ese nuevo sueño se cumpla, caminaré sobre mis pasos, caminaré bajo el sol, bajo la rapaz, en la senda del tiempo.

A veces, pensando que la rapaz me persigue. A veces, pensando que pude engañarla, y me perdió de vista.

lunes, 5 de octubre de 2009

Octubre.


Cuando la noche llega y el viento frío empieza a soplar. Cuando todavía es de día un ratito más. Cuando las nubes descargan tormentas improvisadas para avisar de que ya está aquí. Esa época de castañas, chocolate y manta. Donde el día parece demasiado corto, donde las noches son insualmente cálidas. Ese mes de recuerdos, clima impredicible, sonrisas, catarros, películas y el aroma del frío. Ese mes de castañas, chocolate y manta. Ese mes que empezó con luna llena. Octubre. ``Ese mes que no quiso rimar tan bien con los cuatro últimos´´.
Para ti, mi chico de Octubre.

sábado, 26 de septiembre de 2009

A aquella que me enamoró con una canción de guitarra


Esta canción me recuerda a ti.
Si te soy sincero, me recuerda a ti, y a mí.
A esa novia de verano. A ese romance de la adolescencia temprana. A la primera chica que en realidad me importó. Aquella que me enamoró con una canción de guitarra. Aquella cuyos besos me hacían cosquillas. ^.^
Esos besos del típico libro de dieciséis páginas empalagosas llenas de frases demasiado encarameladas para adolescentes de trece años. Adolescentes, que todavía estaban aprendiendo.
Para ti, esta actualización.

Otherside, Red Hot Chili Peppers.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Matrices


Minuto 87,51, momento en el que Trinity ve el Sol al ir más allá de las nubes.
El Sol que arrebataron a las máquinas.
El Sol que las máquinas arrebataron a los humanos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

El vaivén de las horas


· Fresno ·
Curioso título...

Se dice que un beso es equivalente a una onza de chocolate. Que el sexo es equivalente a una tableta.
Noto tu aliento en mi cara, tus brazos rodeándome. Escucho el tic tac de un reloj que no para de incordiar, que se empeña en contar los minutos, que quiere que amanezca.
Parece que no le caí muy bien a aquel reloj.
Te miro. Tienes los ojos cerrados. Y yo también me duermo. A la espera de un sueño de un barco que va a la deriva, que zozobra, que se pierde durante unas horas entre islas caribeñas.
Se dice que un beso es equivalente a una onza de chocolate. Que el sexo es equivalente a una tableta. No saben de lo que hablan. ^.^

domingo, 13 de septiembre de 2009

Más allá de los mapas.

No sé si será por el paseo por el parque. No sé si será por esas pequeñas nubes que flotan en el cielo y que quieren ser tormenta. No sé si será por el caprichoso sol, que de una manera u otra, quiere hacernos saber que todavía es verano, y me calienta la cara, aunque el viento sople frío. No sé si será por la canción que estoy escuchando.
Quizás sea por los rayos del sol, que no me dejan ver la acera.
Pero... no puedo parar de sonreir.
: )

viernes, 21 de agosto de 2009

Cefeidas

Cuando miras al cielo en busca de un guiño, en busca de un sueño que perdiste hace tiempo. Y las encuentras. Ahí están. Son los faros de la noche, las que se encargan de guiar a tus sueños. Son esas estrellas que son algo más tímidas que las demás. Son esas estrellas que parpadean.

Ésas son las cefeidas.

viernes, 17 de julio de 2009

Batidos

La diferencia entre tú y yo es la vainilla. No me gusta. Pero sabes qué?
Qué?
De pequeño me chiflaban los batidos de vainilla. Entraba en la barra, y me robaba unos. Hasta que leí: vainilla.

Mamá, por qué pone vainilla?

Porque son de vainilla.

Pero si a mí la vainilla no me gusta.

Y de qué son pues?

Pues... de otra cosa que me gusta, le dije.

martes, 14 de julio de 2009

Sweet dreams...


La cama me espera.
Una noche más, vacía.
Notaré que me faltas,
y ni el sueño más dulce podrá llenar tu vacío.

Some of them want to be abused

sábado, 11 de julio de 2009

Desde mi ventana, la noche de San Juan

It´s easy if you try

Alguien ha espatando las nubes en esta mañana de julio. Parece que esta noche será una noche vestida de estrellas. Desde mi ventana el cielo parece no acabar. Desde mi ventana, ya sabes. Desde mi ventana, recordando aquella noche de San Juan.
Esta noche será con Luna.
" Y las campanas tocaban tímidas, escondidas tras la voz del viento, como si no quisieran que nos eterásemos de que ya era medianoche "

miércoles, 17 de junio de 2009

A caballo


Los cascos me aíslan del mundo con una canción instrumental que antes tenía letra mientras el reloj se decide entre marcar las tres o las cuatro. Es así como le doy uso a un cuaderno cuyas hojas están dobladas y corroídas por culpa de los ácidos y bases que antaño no eran más que fórmulas impresas. Escribo a lápiz para volver a escribir sobre este boceto. Discuto con la almohada sobre si el cielo debería ser naranja durante sólo un día. Pero el reloj ya marca menos cuarto, a caballo entre y media y en punto. Y, mientras, en la cama noto que me sobra la ropa, que me faltas tú.