domingo, 10 de mayo de 2009

Blancas juegan y ganan.

Pawn


Un perfume, un olor. Un programa virgen y configurable a tu antojo. Recuerdos de una tarde de verano en una camiseta, de un viaje en un neceser, de una tarde de invierno y una taza de café. El olor de la madera tallada de las figuritas del ajedrez del salón con el que te gustaba jugar a soldaditos cuando eras pequeño, cuando todavía no sabías jugar. Con el que todavía me gusta montar esas batallitas.


Blancas juegan, y ganan.