sábado, 3 de septiembre de 2011

Música


Ir caminando por la calle, tarareando una canción. Sin abrir la boca, sin mover los labios.

Para ahuyentar a los monstruos.

Casi pegando saltitos, chasqueando los dedos, esquivando tus propios pasos.

Para sentir la ingravided que mereces.

Camisa verde de verano, en una tarde de tormenta. Y una sonrisa en relieve en mi cara. Y la gente mira. Pasmados todos quédense, que aquel está sonriendo! Como si de un monstruo te trataras.

Pero cantas, recuérdalo, ahuyentas a los monstruos.

Que la música amansa las fieras.