sábado, 8 de noviembre de 2008

Hide and Seek


A hurtadillas

Sabes? Hay veces que me gusta caminar imaginándome que no hay nadie, aunque la calle esté llena de gente. A veces me gusta jugar al escondite y hacer que yo tengo que ir a buscarles, pero hago trampas, y no los vuelvo a ver. Y si es de noche y veo las luces encendidas de una casa, juego a pensar que se fueron de allí apresuradamente y que se les olvidó apagarlas. Y si es de día y veo una pelota botando en el suelo, me gusta pensar que juega con ella misma, pues se aburre en un mundo donde no hay piernas que le den patadas. Y si veo las luces de un avión surcando los cielos, juego a pensar que es una estrella fugaz, ya no tan fugaz, que juega a pasar lentamente, pues ya no tiene miedo a que a todo el mundo pueda pedir un deseo y tenga que cumplirlo, porque ya no queda nadie, ya no hay deseos que cumplir. Pero tengo que ir a hurtadillas, para que no me oigan, para que no se enteren de que estoy haciendo trampas. Para seguir jugando al escondite en una calle llena de gente.